La salud mental también es colectiva

La salud mental también es colectiva

Tras las recientes reformas en salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) garantiza la atención de la población sin seguridad social que pertenecía al programa IMSS Coplamar. Este cambio impulsó el acercamiento y fortalecimiento de la salud mental en localidades apartadas, donde históricamente el acceso a la atención ha sido limitado. 

 

Frente a esta brecha, la salud mental comunitaria se ha consolidado como una estrategia prioritaria para reducir desigualdades, especialmente en zonas rurales y de alta marginación. 

 

Su enfoque centrado en la participación social, liderazgo local y fortalecimiento de redes comunitarias, coincide con modelos internacionales que han demostrado que los programas comunitarios incrementan la detección temprana, reducen el estigma y potencian factores protectores como cohesión social, redes de apoyo y capacidad de respuesta ante crisis. 

 

Estudios realizados en Latinoamérica, África y Asia muestran que la capacitación de promotores comunitarios y el seguimiento territorial reducen entre un 20 por ciento y 35 por ciento síntomas comunes de ansiedad y depresión. 

 

Tras el impacto de los huracanes Priscilla y Raymond, la atención en salud mental para los damnificados ha requerido reconocer y fortalecer la resiliencia colectiva. En un país tan diverso y multicultural como México, esto implica desarrollar acciones comunitarias que promuevan espacios de escucha, identifiquen necesidades locales y generen soluciones diseñadas en conjunto por la ciudadanía y autoridades. 

 

Este proceso responde a modelos de atención integral y de co-creación del conocimiento, donde las comunidades no sólo participan sino que son coproductoras de soluciones adaptadas a su realidad. Bajo esta visión, el IMSS implementó acciones de salud mental comunitaria mediante tres ejes: 

 

1. Acciones territoriales: Brigadas de salud mental, promoción y detecciones comunitarias, así como talleres psicoeducativos con pertenencia cultural dirigidos a familias, docentes y liderazgos locales. 

 

2. Capacitación: Formación del personal de salud en primeros auxilios psicológicos, atención ante conducta suicida en niñas, niños, adolescentes y adultos, urgencias de salud mental y manejo de los principales problemas de salud mental con énfasis en el Primer Nivel de atención y en la comunidad. 

 

3. Red de servicios: Atención cercana al domicilio, seguimiento continuo y derivación oportuna de personas con problemas de salud mental, considerando barreras individuales y comunitarias. 

 

Aunque el reto es grande, el IMSS reconoce que la salud mental comunitaria fortalece la participación social, promueve liderazgos locales y facilita la colaboración entre profesionales, autoridades y sectores responsables de los determinantes sociales de la salud. 

 

Con este enfoque, el IMSS amplía el alcance, utilidad y sostenibilidad de sus servicios y responde de manera pertinente a las necesidades multiculturales de cada región.

 

POR DR. HUGO SEACATL AGUILAR

 

COORDINADOR DE PROGRAMAS MÉDICOS;

 

COORDINACIÓN DE SALUD MENTAL Y ADICCIONES DEL IMSS

 

 

Fuente: El Heraldo de México

 

Psicoanálisis, Psicoterapia

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