El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) emitió una advertencia a familias, cuidadores y a la propia población mayor ante el inicio del invierno en México, una temporada en la que aumentan los casos de depresión invernal o Trastorno Afectivo Estacional.
La depresión invernal es un tipo de depresión que aparece en otoño e invierno y suele disminuir en primavera y verano. Entre sus síntomas más comunes se encuentran tristeza, fatiga, cambios en el apetito, alteraciones del sueño y pérdida de interés en actividades cotidianas.
¿Qué es la depresión de invierno?
El INAPAM señala que diciembre, aunque es un mes de celebraciones, también trae un aumento en el estrés y la carga emocional. Factores como las bajas temperaturas, los días más cortos y las exigencias de las festividades decembrinas pueden afectar con mayor intensidad a las personas mayores, especialmente a quienes viven en situación de aislamiento, abandono o soledad.
Para muchas familias, esta temporada representa alegría; sin embargo, para un número importante de personas adultas mayores puede ser un periodo particularmente difícil, en el que se intensifican los sentimientos de tristeza, nostalgia y desánimo.
¿Cómo diferenciar la depresión invernal de un trastorno depresivo?
El Instituto enfatiza la importancia de distinguir entre la depresión invernal, que suele ser transitoria y está ligada a la falta de luz solar en otoño e invierno y el trastorno depresivo, que puede presentarse en cualquier momento de la vejez y requiere atención psicológica o médica especializada.
Ambas condiciones son significativas, pero el trastorno depresivo implica síntomas persistentes y más profundos, que afectan la vida diaria y elevan riesgos de salud mental.
El INAPAM señala que la depresión en personas mayores incluye síntomas en diferentes niveles:
* Físicos: dolor, fatiga, insomnio.
* Cognitivos: dificultad para concentrarse, lentitud mental.
* Afectivos: tristeza prolongada, irritabilidad.
* Conductuales: aislamiento social, pérdida de interés.
Esta condición también incrementa el riesgo de morbilidad, discapacidad, polifarmacia y mortalidad. Entre los factores que pueden detonar o agravar síntomas depresivos se encuentran:
* Soledad y aislamiento
* Pérdida de autonomía y disminución de la participación social
* Cambios familiares, duelos o despedidas
* Dependencia de cuidados externos
* Percepción de bajo apoyo emocional
* Baja autoestima
* Condiciones económicas precarias o falta de empleo en la vejez
¿Qué se puede hacer para apoyar a las personas adultas mayores en invierno?
El INAPAM recomienda para esta temporada invernal:
* Mantener comunicación constante y atención a sus necesidades
* Procurar una alimentación e hidratación adecuadas
* Fomentar actividad física ligera y exposición a la luz solar
* Garantizar que vivan en espacios cálidos y seguros para evitar enfermedades respiratorias
* Asegurar que asistan a campañas de vacunación estacionales
* Motivar la participación en actividades culturales, sociales o recreativas
El Instituto recuerda que la empatía y el acompañamiento familiar son vitales en la detección, prevención y atención de la depresión en personas mayores también a través de los clubes y centros culturales del INAPAM, se promueven oportunidades de socialización, aprendizaje y participación que contribuyen a reducir la soledad y fortalecer redes de apoyo.
Fuente: Reporte Índigo
Psicoanálisis, Psicoterapia