En la sala Sor Juana Inés de la Cruz se llevó a cabo la ponencia “Salud Mental en México”, a cargo del maestro Josué Napoleón Huerta Hernández, quien abordó los principales desafíos que enfrenta el país en esta materia, así como las definiciones clave, trastornos comunes y estadísticas preocupantes.
Durante la conferencia, se expuso la diferencia entre los conceptos de salud mental según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana de Psicología (APA). Mientras que la OMS la define como un estado de bienestar que permite al individuo desarrollar su potencial y contribuir a la comunidad, la APA la describe como el estado cognitivo, emocional y conductual de la persona, relacionado con su forma de pensar, sentir y actuar.
El maestro Huerta explicó que los trastornos mentales se caracterizan por la ausencia de bienestar emocional, la incapacidad para afrontar el estrés, la falta de autonomía y de relaciones interpersonales saludables, así como una disminución en la productividad académica o laboral. Estos trastornos, dijo, afectan significativamente la vida social, educativa y profesional de quienes los padecen.
Entre los principales motivos de consulta psicológica en México destacan la depresión y la ansiedad. La depresión, un trastorno del estado de ánimo, afecta al 5 por ciento de la población mundial adulta, con una mayor prevalencia en mujeres (6 por ciento) que en hombres (4 por ciento). En México, 3.6 millones de personas la padecen, y el 1 por ciento presenta síntomas severos. En adultos mayores de 20 años, el 16.5 por ciento reporta síntomas depresivos.
Por su parte, la ansiedad afecta al 7.3 por ciento de la población mundial, y en México, el 19.3 por ciento de los adultos presentan síntomas severos. Esta condición se manifiesta con preocupación excesiva, síntomas físicos como palpitaciones y dificultad para respirar, además de pensamientos obsesivos y sensación de peligro inminente.
Otros temas abordados fueron el suicidio, calificado como un problema de salud pública, las adicciones, cuyo consumo global aumentó un 23 por ciento entre 2011 y 2021, y la necesidad de mejorar el acceso a servicios psicológicos. En México, el 74% de quienes buscan atención son mujeres y sólo el 22.3 por ciento acude a instituciones públicas, mientras que el resto opta por servicios privados, lo que revela una marcada desigualdad en el acceso a la atención.
El ponente también presentó estudios que analizan la eficacia de la psicoterapia. Uno de ellos, “The effects of psychotherapy”, comparó a personas que recibieron ayuda psicológica con quienes no lo hicieron, encontrando mejorías en ambos grupos, aunque sin diferencias significativas en los resultados a largo plazo. Otro estudio comparativo sobre tratamientos para la depresión concluyó que las terapias cognitivo-conductuales básicas fueron tan eficaces como las más complejas.
Finalmente, se hizo un llamado a promover el uso de terapias basadas en evidencia, aunque se reconoció que en México su adopción aún es limitada. Un estudio en centros de tratamiento de adicciones reveló que, pese a que el 48 por ciento de los terapeutas valora los programas científicos, el 73.5 por ciento no los aplica en su práctica. El maestro Huerta enfatizó que “no todo debe enfocarse en el cambio conductual; también se requiere un enfoque humanista”.
Como parte de las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se compartieron redes de apoyo profesional y contactos de emergencia, subrayando la importancia de buscar ayuda especializada en temas de salud mental.
Fuente: Upress